Sunday, May 06, 2007

El blues del popero congelado. Magisterio. 3 de Mayo del 2006


-Te sientes sexi, muñeca? Te sientes sexi poniendote dura conmigo?!
- Oh, jaboncito Friolero ¡Cuan rudo es usted!
- A callar. La mafia me ha hecho duro... Cuando cualquiera habría palmado... Soy un superviviente, prenda. Y ahora ponme esa maldita copa o mis chicos, los jaboncitos... Te harán cosas poco bonitas...
- Oh sí ¡Sí!
- ¿Sí, qué? ¿Me vas a poner esa copa?
- Oh... Preferiría que me hicieran cosas poco bonitas pero... tome su copa, con este sueldo alimento a mi pequeña y pobre zarigueya vulcaniana
- Tu zarigueya y mi hámster mutante deberían haberse conocido pero ya es tarde para eso. Es tarde para mi hámster. Ahora me voy - Cogi la copa y me largué de ahí.
















Era una noche fría. La noche de un jueves de Mayo cargado con noticias de posible tormenta. Apenas había gente en aquella fiesta y la que había, se concentraba en torno a una barra. Muy alejada del escenario principal. Subidos en él, dos jovenes, Hades y Felix, intentaban arrancar unos pocos aplausos a un público poco entregado. Sus pulmones se llenaban de versos que lanzaban luego con violencia contra los pocos que decidían trasladarse a la zona donde las bandas locales actuaban. Era demasiado poco público para convertirse en una masa animada, más bien, era un tumulto curioso.















Era una noche fría. Tenía helado hasta el último de mis rizos negros. Dentro de poco seríamos nosotros los que sustituriamos a los que habían traído la bandera del hip-hop a aquella fiesta de Magisterio, seríamos nosotros los que sustituiríamos sus bases por rasgueos de guitarra. Sería The Orange Soap quien intentaría arrastras algo de público hacia el escenario. Pero, para eso, todavía faltaban un par de horas.
Era una noche fría y los hielos de mi copa, borracha de vodka, no ayudaban a despejar esa sensación de mis huesos. Me subí el cuello de la gabardina.















- Disculpe... ¿Es usted el batería de The Orange Soap? ¿Es usted aquel que conocen por Jaboncito Friolero?
- Puede ser ¿Quién me busca? - La chica no estaba mal pero tenía demasiado frío para sacar mi mano del bolsillo de la chaqueta y saludarla como se merecía. Así que me limité a saludarla con un gesto de cabeza.
- Soy la organizadora del evento ¿Está el resto del grupo por aquí? Dentro de poco les toca entrar a ustedes
- ¿Cómo? ¡Creo recordar que nos tocaba a las once! ¡No a las diez! Apenas hay público.
- Mire... Si no quiere que Joe el Gordo Mugriento liquide a su hamster mutante... No le quedará otra opción
- ¿Mi qué? ¿Mi hamster mutante sigue vivo? ¡¿Dientecitos ha sobrevivido?! - Aquella noticia me pilló de sopetón. Desde que le hice aumentar de tamaño con el rayo positrónico en mi plan de conquistar el mundo y derrotar para siempre a la banda de los Champuncitos no le había vuelto a ver. Siempre había pensado que los Champuncitos habían encontrado el modo de eliminarlo... Joe el Gordo Mugriento... Así que te las has ingeniado para capturar a Dientecitos. El maquiavélico líder de los Champuncitos es astuto.... Joe el Gordo Mugriento...

- Jaboncito Friolero. Ya hemos llegado - Por mi espalda aparecieron mis fieles amigos. Jaboncito Risueño, Jaboncito Saltarín y Jaboncito Gruñón.
- Hay malas noticias, chicos. Noticias que no le gustarán nada al Gran Jabón Naranja.
- ¿Qué es lo que no le gustará a nuestro líder? - Preguntó malhumorado Jaboncito Gruñón
- Los Champuncitos... Joe el Gordo Mugriento tiene a nuestro hamster mutante. Tiene a Dientecitos.
- ¿Cómo? - Jaboncito Saltarín se sobresaltó con la noticia. Él y Dientecitos siempre habían sido uña y carne. Él fue quien le enseñó modales en la mesa.
- No pasa nada, chicos ¿Qué debemos hacer?
- Debemos tocar ya. Ahora. Es nuestra última esperanza.
- De acuerdo
Y todos alargamos nuestras manos buscando a las de otro y tras el grito de "¡Por la paz y el amor y ganar pasta a mogollón!" subimos al escenario. Agarraron ellos sus guitarras y comenzó el concierto.
Me senté en la batería, posando antes mi sombrero en la percha que habían preparado para tal fin. Dejé mi copa de vodka en suelo y encendí un pitillo mirando al cielo. Por lo menos no llovería. Di una fuerte calada y lo arrojé al suelo... Dientecitos, ésta va por ti!
Tras la primera canción "Two things i´ll never forget" las miradas de los curiosos nos apuntaron ¿Quiénes son? Se preguntaban. La gente se fue acercando... Y más... Y más... Pero era demasiado temprano para actuar ¡El público presente no estaba preparado para la ocasión! Pero no podía rendirme ¡No podía hacerlo! Tocamos otra y más gente corrió a vernos. Resultaba increíble como la gente se congregaba para vernos tocar. Los chicos lo estaban haciendo realmente bien... Entonces me miró Jaboncito Gruñón. Su gesto me indicó que su guitarra ¡Había sido desafinada! ¡Y que apenas la escuchaba!... Una típica estratagema de los Champuncitos... Maldito Joe el Gordo Mugriento... Jaboncito Risueño me miró también ¡Su voz estaba demasiado alta y apenas sonaba su instrumento! ¡Maldición! ¡Resistid, chicos!
Llegó el momento de tocar Exactly the same. Uno de nuestros temas insignia. Los jaboncitos estabamos hartos de la situación ¡No podíamos dejarnos vencer! Tuvimos que usar nuestras geniales habilidades!!! Jaboncito Saltarín brincó por los aires como nunca lo había hecho e invocó los poderes del Gran Jabón Naranja, invocó el rayo jabonoso de pompas naranja que nos alcanzó a todos otorgándonos poderes de obvia naturaleza. Nuestros músculos se fortalecieron y nuestra música llegó a todos los rincones del vasto espacio previsto para albergar a los presentes. La gente llegaba ya en masa, el público subía en número y más ¡Y más! Pero los Champuncitos, nuestra milenaria banda rival, no se dejan vencer tan facilmente ¡¡¡Nos obligaron a parar!!! La organizadora se sacó del bolsillo una foto de mi querido Dientecitos y la tachó con un boli rojo... Eso indicaba que o parabamos o moriría para siempre.... Lo eliminaría

Le di un sorbo a mi vaso de vodka. Debía meditar unos segundos ¿Qué hacer? ¿Deberíamos tocar más o rendirnos a los Champuncitos? ¡Un tema! ¡Solo faltaba un tema más para que el público fuera un todo! ¡¡¡Para que todo el mundo escuchara nuestros temas!!! Le di otro sorbo a la copa pero algo extraño pasó ¡Me sentí mareado!¡¡¡Le habían echado algo a mi vaso!! Me tambaleé y caí hacia atrás, con la mala fortuna de que el escenario no estaba cubierto con paredes, como yo pensaba ¡Era tela! ¡Y la había atravesado! ¡¡¡Me abalanzaba al vacío!!! ¡¡Caía del escenario!!! Pero... De repente... Unas manos peludas me frenaron.
- Dientecitos!!!!! ¡¡¡¡¡Es verdad que estás vivo!!!!!
- Así es, Albertito - Ante mí se encontraba mi querido hámster mutante ¿cómo era posible?
- No, no me llames así ¡No puedes desvelar mi identidad ¡¡Llámeme Jaboncito Friolero!!
- Tu y yo hemos pasado por demasiadas cosas juntas para no llamarnos por nuestros nombres
- Tienes razón. Tienes razón
- Escúchame bien. Yo sigo vivo... Y como ves, he aprendido a hablar...
- Normal - Respondí - Todos los hamsters aprenden a hablar al llegar a su edad adulta
- Eso es totalmente cierto, Albertito. El caso es que Cojines y yo hemos finjido nuestra muerte para infiltrarnos en las filas de los Champuncitos y poder destruirles desde dentro.
- ¿También está vivo Cojines? ¿El perro ninja de Jaboncito Risueño?
- Así es. Así que no te preocupes por nosotros. Esa organizadora se cree que me tiene preso pero no es así. A quien tiene preso es un clon fantasma que creo Cojines con sus habilidades ninja, un clon mío pero falso. Así que no te preocupes... Debéis tocarla... Debéis tocar See the rain!!!
- ¡Dientecitos!
- ¡Albertito! - Y nos abrazamos.
Me devolvió al escenario. El resto de los jaboncitos me miraban ¿Qué hacer? Cogí las baquetas y comencé a marcar el ritmo. Era See The Rain. Me sonrieron, el público levantó las palmas y comenzó la canción, el single estrella de The Orange Soap. La macabra organizadora, colaboradora de los Champuncitos, rugió de puro enfado y se marchó de allí echando pestes. Pero era demasiado tarde. Yo sabía que nada le pasaría a Dientecitos. Yo sabía que los jaboncitos habíamos triunfado en aquella fría noche de Mayo. Habíamos triunfado una vez más.

- ¿Los ves, Cojines? Lo están haciendo bien
- Ciertamente, Dientecitos - Desde una alejada colina. Las dos mascotas jabonosas observaban cómo See the Rain llegaba a los oídos de todos los presentes.
- Ahora nos toca a nosotros. Tenemos órdenes del Gran Jabón Naranja. Tenemos que liquidar a Joe el Gordo Mugriento
- Sí pero pese a ello... Todavía no habremos acabado con esa horrible banda.Tanto tú como yo sabemos que ese no es líder real de los Champuncitos... El líder es otro.
- Lo se. Y los jaboncitos sufrirán mucho cuando descubran su verdadera identidad.

Y See the Rain llegó a su estribillo. Y por toda la ciudad de la Coruña solo se escuchaba UOOO-OOO, UOOOO-OOOOOOOO, un grito unido de miles de personas que corría libre por todas las calles de la ciudad.

continuará.....

2 comments:

jaboncito saltarin said...

Kague bunshin no-jutsu! putos frikis dejad de ver naruto!

Kenisha said...

Interesting to know.